cirugiaEl Servicio de Cirugía Plástica  Reconstructiva del Hospital de Especialidades Eugenio Espejo, viene trabajando en conjunto  con el INDOT  en beneficio de los pacientes que han sufrido grandes pérdidas de tejidos blandos,  sobre todo en la Unidad de Quemados  que atiende a pacientes que han sufrido lesiones  devastadoras en tejidos, sobre todo de  la piel.

El Trasplante de piel se lo utiliza en pacientes gran quemados, aquellos  que superan el 30 por ciento de superficie quemada, estos pacientes por ende tienen pocos lugares de donde se pueda obtener injertos propios de piel para la atención; éstos   tienen  alta proporción de desvitalización de tejidos,  mayor riesgo de morbimortalidad, descompensación hodroelectrolítica, pérdida de proteínas y más riesgo de infecciones. En el Servicio de Cirugía Plástica   se  reducen  este tipo de complicaciones desde que utilizan   injertos de piel de donante cadavérico  (homoinjertos), de esta manera conseguimos que el paciente se estabilice para manejarlo de mejor manera.

El Dr. Fernando Rubio  – Líder del Servicio manifiesta que  los homoinjertos  brindan  grandes y satisfactorios resultados , es por ello que  los porcentajes de morbimortalidad  se  han  reducido notoriamente, de igual modo  los días de hospitalización y los índices de infecciones y complicaciones.

Una de las ventajas para el éxito de estos tratamientos es la facilidad de contar en la Institución con  el Banco de Tejidos  del INDOT que ofrece  la provisión necesaria de  los tejidos.  Aparte de la piel, también   se trabaja con tejidos tendinosos, e injertos de nervios periféricos con mucho éxito en la  reconstrucción  de manos, quemaduras profundas y pérdidas de tejidos blandos.

Recuerda que el paciente quemado es un verdadero reto para el equipo multidisciplinario, muy complejo de manejar debido a que  requiere varias limpiezas quirúrgicas, un manejo especial en dietas, apoyo psicológico para lograr recuperar al paciente y luego  reintegrarlo a su vida normal.

En el año 2017 fueron atendidos 84 pacientes en la Unidad de Quemados de los cuales el 36% corresponden a pacientes con quemaduras eléctricas con lesiones graves en manos en los que  se ha tenido que utilizar injertos  tendinosos y nerviosos  y posterior cobertura con colgajos para garantizar que sobrevivan los injertos. El resto de pacientes son quemados térmicos que en varios de  los cuales también se utilizan los homoinjertos  de piel para sus  tratamientos.